El fotoperiodismo asturiano está de luto, se nos ha velado una mujer de fuerte carácter y gran creatividad. Nos queda la huella en blanco y negro, también a color del Gijón y Asturias desde los años ochenta hasta la segunda década de los dos mil. Un testimonio local imprescindible.
La chavala de apenas 30 años llegaría junto a su compañero Serafín, el cual se encargaría de la nueva rotativa Harris, jefe de rotativa del Ideal Gallego era de los pocos se conocían el nuevo método off set que el diario El Comercio instaló en Gijón. El acuerdo con el visionario Carantoña era una jugada maestra, externar rotativa y contar a Puri en plantilla como fotógrafa. En donde el fotógrafo Vegafer había dejado el periódico, pero junto a Matilla, Pañeda y Caicoya, Puri se convertiría en una de las pocas mujeres fotoperiodistas de la época.
Una fotoperiodista en un mundo de hombres que supo hacerse el hueco que le correspondía como profesional, y donde no importaba si el sujeto era ministro, sindicalista, concejal o maleante, que con su inconfundible acento de coruñés ponía a todos firme. Aunque donde siempre entraba en cólera era cuándo se acercaba la hora de la comida y se retrasaba un acto. Con su frase “¿a mí cómo me pagan estas horas de mi vida?”, o “ ya hice la foto, ya tengo la foto”.
Todo Gijón la conocía, de carcajada sincera y enfado iracundo. Su gran empatía la hacia diluirse en los ambientes más diversos. Pero sin duda rompió uno de los grandes muros más machistas de su época.
En una ocasión durante unas jornadas que nuestra asociación realizó en Mieres, juntamos a Marisa Florez (fotógrafa de el País con su gran trabajo de la transición). Queca Campillo (fotografa del Grupo Z, especializada en la Casa Real) y Puri. Ante una pregunta del moderador, con cierta mala leche, sobre si en algún momento se aprovecharon de la condición de mujer para hacer una buena foto. Puri zanjó “jamás”.
Querida compañera, tú no estas pero tus fotos sí.
Marcos León fotografo de APFA.
Foto: Luis Manso
Foto: Luis Manso
Era mujer y encima fotoperiodista. En Xixon era toda institución, la conocía todo el mundo. Compartimos muchos pelotazos y botes de humo en la batallas del naval. Mucha de la memoria gráfica de Gijón de los últimos cuarenta años será gracias a Puri. DEP
PD: tenía un carácter duro y siempre lo tenía en injusticias y agravios contra nuestro trabajo. Chapeau por ella. Buen viaje Puri.
Al ser compañero de Puri y trabajar en el mismo medio coincidí con ella sólo en ocasiones muy señaladas como la ceremonia de entrega de los Premios Princesa. Todos llegábamos a cubrir la llamada alfombra azul con bastante antelación. Ella no desperdiciaba ni un minuto . Llegaba a tiempo y hacía su trabajo con gran seguridad no sin antes plantarme un cariñoso beso. Tenía un gran carácter y no se amedrentaba por nada. En una profesión mayoritariamente masculinizada Citoula se imponía con fuerza y respeto. Adiós compañera . Ha sido un privilegio trabajar contigo.
Puri para mi es una mujer con un carácter muy fuerte construido para poder preservar su espacio en un trabajo muy masculinizado en aquella época .
Puri me me mostró que la manera de estar , era que se reconociera tu lugar , que no se hiciera invisible.
Puri nos deja una memoria fotográfica real, sin artificios, era muy rápida posicionándose en el mejor lugar para contar lo que sucedía, con una gran sensibilidad.
Puri no te acogía de forma amorosa o maternal, Puri te acogía como una compañera, como una comadre.
Puri ha sido para mí un referente.
Nunca perdió su acento gallego. Ni su carcajada irreverente, aquella que estallaba como un vendaval en cualquier evento por solemne que fuese.
De duro carácter norteño, Puri se hacía respetar sin más pretensión que la de ser como era. Daba igual que el obstáculo en su trabajo tuviese 2 metros de uniforme policial que 2 y medio de sindicalista encapuchado: Citoula entraba y salía con la foto por la cuenta que nos traía a todos.
Cuando yo empezaba en esto, ella ya venía de vuelta, siempre con la sonrisa en la cara y con esa energía contagiosa que dan las ganas de vivir.
Poco antes de su jubilación coincidimos en un acto en Somiedo. Allí tomamos un último café laboral a orillas de un arroyo de esos del norte, de los que bajan con ganas de comerse el mundo.
Te recordaremos con ese ímpetu tan tuyo, tan auténtico e imparable, con esa forma de ser que se convirtió en un estilo de vida. Si Puri fuese una foto, sería la de un torbellino de energía sin pelos en la lengua y acento gallego. Como tú mismo dirías : Nunca te olvidaremos porque eres inolvidable. Hasta siempre amiga. Hasta siempre compañera.
Hay dos cosas de nuestra compañera y estoy seguro que muchos coincidireis, en que jamas olvidaremos, su contagiosa carcajada y su gran temperamento. Que bueno haber aprendido de personas como Puri. R.I.P
Yo coincidí en muy pocas ocasiones con Puri por trabajo, así que no puedo contar mucho sobre su forma de ser o su manera de trabajar. Si noté ese carácter del que todos hablan, no sé si trabajando o en alguna de las reuniones de APFA. Y su archivo, nos dará la medida de su oficio.
Pero si tengo una anécdota con ella, cuando lancé la encuesta sobre la profesión en Asturias, hará cerca de dos años, el día que me llegaron sus respuestas algo no me encajaba, así que la llamé y le dije que creía que se había equivocado en algún dato. Ya llevaba un tiempo jubilada, y su edad y 48 años de trabajo me chocaban. Me dijo que todo estaba correcto, y le contesté en tono de broma: “Dejaste el biberón y cogiste la cámara”. Ella soltó esa carcajada y dijo: “Bueno, más o menos”.